Para llegar a ser medico hay que poseer una cualidad un poco escaza por estos días, se trata de la vocación. Las personas desde hace varias décadas han venido perdiendo la vocación por lo que es la medicina en sí, su estudio y su práctica eficiente y humana; y en cambio, lo que han venido haciendo es lucrarse con esta ciencia, con este arte, si se le quiere mirar de esta manera. La medicina siempre se ha visto como una carrera de prestigio e incluso aun lo sigue haciendo a pesar de todo, en donde el que la ejerce es visto como un semi-dios y en el que la vocación por servir y lograr el beneficio humano se ha venido perdiendo por causas tan banales y efímeras como lo es el dinero; y por supuesto, es lógico pensar que el médico debe recibir alguna gratificación económica, pues esta, al igual que el resto de los hombres embebido en una sustancia viscosa e invisible llamada capitalismo, y por ende se convierte en un ser que oferta su profesión, para que luego el paciente pueda llegar a demandar sus servicios y así el galeno al recibir su paga pueda entrar a circular en el mercado al adquirir los bienes y servicios que necesita para su propio bienestar; existiendo la posibilidad de que el paciente se halle privado de entrar en este mercado, simplemente por el hecho de gastar el poco capital que poseía en "beneficio" de su salud; hay quienes piensan que esto se lo debe la sociedad a Adam Smith. Así pues se evidencia una pérdida de valores y de la vocación, requisitos indispensables para la formación y posterior ejercicio profesional de un buen médico; es por eso, que todos los actuales estudiantes de medicina deberían detenerse a reflexionar un poco sobre si el camino que escogieron es el correcto para llegar a un propósito final, el cual se basa en haber sacrificado gran parte de su vida para obtener a cambio la gratificación y el bienestar de las demás personas, pues desde un principio deben entender y aceptar que así como todos los individuos no pueden ser científicos ni artistas, tampoco cualquiera puede ser médico.
Al hablar del médico como un ser dependiente del ciclo capitalista, se muestra sobre el tablero un dato preocupante: la sobreoferta de los profesionales de la salud en nuestros días, y esto conlleva posteriormente a unas exigencias del mercado laboral cada vez mayores; ya que el mundo avanza a pasos agigantados, y por ende la medicina tiene que avanzar de igual forma, pero no se puede decir lo mismo de sus profesionales; los cuales muchas veces se ven rezagados ante ese monstruo gigantesco, un futuro tecnológico. De esta forma se incluye en la medicina como profesión las ideas de un respetado e irreverente escritor y futurista estadounidense, el doctor Alvin Toffler (3 octubre 1928 - ?) quien junto con su esposa Heidi Toffler ("detrás de todo gran hombre hay una gran mujer") ha desarrollado la idea de una revolución digital, la revolución de las comunicaciones y la singularidad tecnológica. Aplicado al campo medico, esta serie de revoluciones han tenido un fuerte impacto, ya que se ha avanzado notablemente en las investigaciones y en nuevas formas de tratamiento curativo y preventivo, las cuales son muy efectivas; pero a la vez no todos los profesionales en salud tienen acceso completo a dichas revoluciones, en tal caso se ven estancados en una práctica médica de antaño y con una relativa poca efectividad; entonces seria valido preguntarse: ¿ vale la pena esforzarse por estudiar algo que a la larga es una profesión que prácticamente estará en manos de la tecnología y por consiguiente el campo de acción del médico se verá reducido a controlar estas tecnologías?.
Tomado de: ensayo personal del estudiante de medicina Javier Arias. Medicina. 2008.

es cierto, ya la medicina no es lo que era antes, se a corrompido y la gente no aprecia el trabajo de estos personajes, solo quieren al medico por su facultad de poder recetar drogas a diestra y siniestra.
mal hacemos los que hoy en dia seguimos estudiando esto si lo vemos como una utopia de servicio a los demas.
Expones el texto de manera lógica y clara, la redacción es determinante en el proceso de lectura logrando la comprensión del texto; sin embargo no estoy de acuerdo con tu punto de vista. Un médico debe pertenecer completamente a su profesión para ejercer eficientemente, sacando provecho de sus años dedicados a la academia, de lo contrario se debe tener consciencia y ubicación a la hora de emprender una carrera como esta.
Como dices, el ideal basico del medico que revela el juramento hipocratico se ha perdido, ¿Donde quedo el profesional ansioso por ampliar su arte? ¿Desde cuando se comenzo a ver a la enfermedad y no al paciente? es triste ver el degeneramiento de la profesion, la decadencia del arte y la perdida de losprincipios del medico establecido desde tiempos inmemoriales.
Deberiamos volver a el origen, usar nuestra ciencia para enriquecer al mundo, para enriquecer nuestra ente y no para llenar nuestros bolsillos
Javier podemos decir que es muy cierto lo que plantea frente a la tecnología ya que muy pronto nos veremos en el riesgo de estar dependiendo de herramientas tecnológicas para el cumplimiento de nuestro deber, pero como creadores de estas mismas herramientas debemos aprender a regular su uso, aprovechando su ayuda en tareas operativas (repetitivas) y dedicándonos al paciente en sí y en la investigación para suplir sus necesidades.
Att:
Renato Rodríguez
Camila Oviedo
Kevin Acosta
El tono de la pregunta que usted plantea al final de su articulo me llama bastante la atención ya que mediante su respuesta podríamos plantear muy concretamente el futuro de este del arte medico tan desfigurado por la sociedad capitalista y de consumo en la que nos ha enmarcado la sociedad y el grupo predominantemente materialista que nos ha inculcado esta deshumanización del arte medico. Muy buen articulo
Javier, concuerdo con esa vision que la sociedad nos quiere imponer a la fuerza, ser dignos, responsables, autodidactas, autàrquicos, autònomos, criticos, salvadores entre otras cosas, es lo que nos funda un miedo por ser buenos y completamente "medicos"; la falta de vovcaciòn en ùltimas, es infundada no sòlo por el medio si no por una vision intrapersonal que determina nuestros actos y objetivos a corto plazo, y reflejan ademàs la ètica y moral enseñadas desde antes.